03/12/2009
Este mes se han registrado 879.677 parados más que en el mismo mes del año 2008, un incremento del 29,4%. Cifras que elevan el total de desempleados a 3.868.946. UGT considera necesarias políticas que estimulen la contratación de los jóvenes, como colectivo especialmente vulnerable y al que le resulta más difícil acceder al mercado de trabajo, ante la falta de experiencia. El sindicato sigue demandando políticas activas de empleo destinadas a reactivar el mercado de trabajo y, especialmente, políticas de formación que permitan competir en los mercados internacionales a través de la innovación y la calidad, que contribuyan a la sostenibilidad de la recuperación y el crecimiento económico en nuestro país y que, orientadas hacia los jóvenes, permitan y ajusten la cualificación de la mano de obra a las necesidades del nuevo modelo de crecimiento.Un mes más el dato hecho público este miércoles refleja el aumento del número de desempleados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo: hay 60.593 parados más que en el mes de octubre, lo cual supone un 1,6% más. Esto significa que en este mes se registran 879.677 desempleados más que en el mismo mes del año 2008, un 29,4% más. El total de desempleados se eleva a 3.868.946. El incremento ha sido superior en el caso de los hombres (de un 1,9% frente a la subida del 1,3% entre las mujeres), como viene siendo la tónica desde el comienzo de la crisis. El desempleo de los jóvenes, menores de 25 años, reduce el ritmo de crecimiento (en términos relativos, un 0,6% más que en el mes anterior, un 20,5% más que en noviembre de 2008), lo que hace que el 12% de los desempleados de nuestro país tengan menos de 25 años. En cuanto los extranjeros desempleados, el crecimiento registrado supone un 4,2% más que el mes anterior, de manera que hay 551.306 desempleados de nacionalidad distinta de la española, es decir, el 14,2% del total de desempleados. El sector donde más se ha incrementado el número de parados registrados ha sido en la agricultura, con un 2,6% más que en el mes de octubre. Por segundo mes consecutivo es el sector que registra una mayor subida (en términos relativos) de desempleados. Le siguen los servicios (con un aumento del 1,7%) y la construcción (con un 1,4%), mientras en la industria el aumento es de sólo el 0,7%. Aunque en términos interanuales, tras la agricultura, es la industria donde se refleja la mayor subida (del 29,1%). No obstante, son los parados que se registran sin haber ocupado un empleo anterior los que más aumentan, un 2,2% respecto al mes de octubre y un 46,2% frente al mes de noviembre de 2008. Esta subida puede reflejar el efecto del trabajador adicional: ante la pérdida de rentas que supone la destrucción de empleo en el núcleo del hogar, los trabajadores (jóvenes o mujeres) que no participaban en el mercado de trabajo, se registran como demandantes de empleo. En lo que respecta al número de contratos, en el mes de noviembre se han registrado 1.204.027, de los cuales, el 91,1% han sido contratos de carácter temporal, mientras sólo 107.420 fueron contratos indefinidos. El número de contratos acumulados a esta altura del año ha descendido en un 16,8% respecto al mismo periodo del año anterior, destacando la reducción de los contratos indefinidos, en un 16,8%, aunque aumenta la contratación temporal en un 6,1%. De manera que sólo el 8,9% de los contratos registrados lo fueron de carácter indefinido. Al igual que en el mes anterior, estamos comparando ya los datos de dos periodos especialmente convulsos en el mercado de trabajo: hace un año, el desempleo crecía a una vertiginosa cifra del 42,7% en términos interanuales, en 171.000 personas respecto al mes anterior. En este año, la cifra de crecimiento interanual se relaja (29,4%), al contrastar dos periodos con elevados niveles de desempleo (y casi 900.000 desempleados de diferencia). De nuevo lo reseñable entonces no es un acelerado crecimiento, sino que los niveles se mantienen en cifras excesivamente elevadas (3.868.946 parados) y no se vislumbran signos claros de recuperación. En este mes, el ajuste ha sido mayor en los servicios (destacando especialmente el aumento del desempleo en Balears, con un 10,1% más de desempleados registrados que en el mes de octubre) y, sobre todo, en el sector agrícola, donde la caída de los precios en origen ha provocado la disminución de la contratación (por segundo mes consecutivo). Las tareas pasan a desempeñarse de manera individual, en el ámbito familiar o dejan de realizarse. También es reseñable el aumento de los demandantes de empleo sin haber desempeñado anteriormente una ocupación, debido a la persistencia del desempleo entre los miembros del hogar. Todo ello hace que se vuelvan imprescindibles y urgentes las políticas activas de empleo, especialmente de formación, como medidas para reactivar el mercado de trabajo. En este sentido, y ya que el 12% de los desempleados son menores de 25 años, han de orientarse las políticas de formación hacia los jóvenes, permitiendo y ajustando la cualificación de la mano de obra a las necesidades del nuevo modelo de crecimiento. Son necesarias pues las políticas que estimulen la contratación de los jóvenes, como colectivo especialmente vulnerable y al que le resulta más difícil el primer acceso al mercado de trabajo, ante la falta de experiencia calificable. Pero estas políticas por sí solas no conseguirán estimular la contratación y la creación de empleo. Sin las políticas de reactivación de la economía no se logrará crear empleo. En este sentido, la Ley de Economía Sostenible, en el marco de la estrategia de cambio de modelo de crecimiento, pretende impulsar actividades productivas que generen demanda de empleos en el mercado de trabajo. Empleos con alto valor añadido, para lo cual las políticas activas de formación juegan un papel clave, con productividad elevada y que permitan competir en los mercados internacionales a través de la innovación y la calidad, y que contribuyan a la sostenibilidad de la recuperación y el crecimiento económico en nuestro país.
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