12/02/2010
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confió este jueves en que el debate que surgió la semana pasada sobre la solvencia y la fortaleza de las cuentas públicas españolas "quede ya superado" porque "no tenía fundamento"."No era cierto", señaló Zapatero en una rueda de prensa en Bruselas tras el Consejo Europeo, donde consideró "conveniente" enfocar las prioridades hacia otras materias, a pesar de las voces que apostaron por que España estaba en la misma situación que Grecia. Zapatero consideró "bastante evidente" que el intento de hacer ver que las cuentas españolas estaban en riesgo "no tenía fundamento", y achacó las dudas surgidas a la posible falta de elementos de juicio en las opiniones o a la falta de un análisis más a fondo de la realidad española. "O es posible que hubiera otras razones", añadió. "Me parece que a estas alturas es bastante evidente que ese intento que vivimos de manera muy singular la última semana de considerar que nuestra estabilidad en las cuentas públicas corría algún riesgo no tenía fundamento", señaló. A su parecer, el Consejo Europeo celebrado hoy era el "momento determinante" para saber que "nada de eso" se correspondía con la realidad, puesto que el objetivo de la reunión, compartido por todos y por España en primer lugar, era apoyar a Grecia. El presidente defendió hoy que tuvo un papel relevante en la búsqueda de una solución a la crisis griega, durante el encuentro de líderes europeos este jueves en Bruselas, aunque admitió que hubo una última reunión con Alemania y Francia, pero sin España, para facilitar un "último esfuerzo necesario para el acuerdo". Sobre la crisis griega, Zapatero aseguró que estuvo trabajando "de manera monográfica" durante un desayuno de trabajo con el presidente permanente del Consejo, Herman Van Rompuy; el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker; el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso; y el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet.
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