03/02/2010
Los datos de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al año 2009 presentan un panorama desalentador sobre la evolución del trabajo autónomo en España y empeoran las perspectivas que presenta la evolución de altas y bajas en la Seguridad Social.Según la EPA, uno de cada tres nuevo desocupados en nuestro país en 2009 ha correspondido a un trabajador por cuenta propia. Este dato representa que la desocupación entre los autónomos ha evolucionado al alza el doble que el porcentaje de su presencia en la población activa. La cifra de casi 400.000 parados entre los trabajadores autónomos significa que casi 250.000, que siguen afiliados a la Seguridad Social, sin embargo se consideran desocupados a efectos de actividad económica. El dato que presenta la EPA también es más negativo que el de la desaparición de empresas que no supera la de 350.000, lo que significa que buena parte de titulares de empresas se consideran, según los criterios de la EPA, en situación de inactividad. Coincide el dato con lo reflejado por la Agencia EUROSTAT de la Unión Europea, que daba para España una disminución de 350.000 trabajadores independientes en la encuesta del tercer trimestre de 2009. Todos estos datos llevan a pensar, según UPTA, que el nivel de inactividad de los autónomos es muy superior a las cifras estadísticas y a la de los Registros, por lo que la evolución a la baja en los próximos meses puede continuar, reflejando un nivel de inactividad de nuestra economía muy preocupante que puede hacer aún más largo el periodo de superación de la crisis económica. Las causas de esta situación están ya claramente detectadas, "siendo todavía la principal la dificultad de acceso a la financiación del circulante, el mantenimiento de una situación grave de decrecimiento en el consumo interno y la incertidumbre en el futuro, que hace especialmente difícil la iniciativa emprendedora que no llega a compensa el importante aumento del número de bajas que estamos conociendo", explicó Sebastián Reyna, secretario general de UPTA España. El cierre de casi treinta mil comercios independientes, de más de seis mil establecimientos de hostelería y de diez mil empresas personales de transporte, reflejan directamente una situación que parece ya convertirse en una crisis estructural entre las pequeñas empresas, difícilmente recuperable.
|