04/02/2010
Krauthammer es una de las compañías líderes en Europa en consultoría de training y coaching. La experiencia de 39 años de vida de la compañía, su presencia en 18 países y sobre todo la confianza y el nivel de satisfacción de sus clientes la avalan en esta posición, tan difícil de lograr y sobre todo de mantener. Lo que suele pasar desapercibido es que uno de los secretos de este éxito no es otro que utilizar el sentido común y aplicar dentro de Krauthammer las mismas políticas que recomiendan a sus clientes. La compañía cuenta desde su fundación con un programa de formación interna excelente, construido alrededor de la denominada Krauthammer University (KU). Porque, como señala Ronald Meijers, uno de los dos directivos que actualmente se rotan en la presidencia de Krauthammer "no se puede aprender a jugar al fútbol leyendo un libro o viendo unas diapositivas, ¿cómo vamos a enseñar a alguien a dar una clase si no lo hacemos nosotros mismos?".La Krauthammer University representa el nivel más completo de un programa de formación interna, y consta de seis facultades para cubrir todas las necesidades de conocimiento de un consultor de la compañía: training, coaching, cambio y liderazgo, consultoría, ventas y estilo de vida, comunicación y relaciones. Los profesores son los propios empleados de Krauthammer que hayan demostrado una habilidad especial para esta labor, aunque puede acabar asumiendo este rol cualquier consultor que presente una idea que quiera compartir con sus compañeros y mejorar así la eficacia de toda la empresa. Un empleado que acuda a una clase de la facultad de ventas y estilo de vida aprenderá, por ejemplo, cómo demostrar a un cliente el alto potencial de retorno de la inversión que tiene la implementación de un buen programa de formación interna. Si acude a una clase de la facultad de training lo que hará será vivir como estudiante una clase idéntica a la que él dará a sus clientes, aprendiendo técnicas de aprendizaje y refrescando conocimientos. El papel de la Krauthammer University empieza cuando un nuevo empleado llega a la compañía. Tras un exhaustivo proceso de selección, los candidatos escogidos son invitados a la KU para asistir a un programa de formación intensivo que supone la última prueba antes de entrar a formar parte de Krauthammer. Absolutamente todos los empleados recuerdan esas dos primeras semanas de contacto con la empresa como las más duras de toda su experiencia laboral, pero en realidad prácticamente todos los candidatos que llegan a esta parte del proceso la superan y, pasado el tiempo, hablan de ello con una sonrisa en la cara, porque saben que significó el primer paso para formar parte de una gran familia. Una vez superadas esas dos semanas, la formación en Krauthammer es continua. Durante el primer año en la compañía los empleados deben cumplir 50 días de formación, que se complementan con 30 días en el segundo año y otros 30 en el tercero. A partir de entonces el número de días de formación anuales depende de las necesidades individuales de cada trabajador, y se llevan a cabo tanto en las oficinas locales como en la KU, que reúne a los empleados de la compañía durante dos semanas cada seis meses para llevar a cabo los cursos y seminarios. Da igual que uno acabe de llegar a Krauthammer o sea uno de los presidentes, pues todos los empleados de la empresa deben presentarse. La Universidad se convierte en Krauthammer más que nunca en un sitio donde compartir conocimientos, ya que las clases en sí mismas son totalmente participativas y cada estudiante tiene su papel, desde aportar ideas hasta crear esquemas para todo el grupo. Pero ¿en qué beneficia a Krauthammer mantener todo este sistema? En primer lugar está la preparación óptima de todos y cada uno de sus empleados, que desde el momento en que empiezan a trabajar para la compañía están constante formación, atendiendo a cursos, participando en clases y actualizando sus conocimientos. Esto, a su vez, revierte en un beneficio para los clientes de Krauthammer, que tienen a su disposición una serie de profesionales perfectamente preparados. Y por supuesto todo lo que signifique un beneficio para sus clientes o un valor añadido a sus servicios acaba traduciéndose en una ganancia para Krauthammer. Pero probablemente el mayor beneficio que la KU supone para Krauthammer es totalmente interno. Los empleados están deseando que llegue el momento de visitar la Universidad en vez de afrontar la formación como una obligación tediosa impuesta por sus superiores. La Universidad es la única oportunidad que tienen los consultores de charlar cara a cara con sus colegas de otros países, y gracias a estos encuentros para compartir experiencias y conocimientos se crean unos lazos de amistad más parecidos a los de un equipo juvenil de fútbol que a los de una consultora líder en su sector. Probablemente por eso lo raro en Krauthammer es encontrar a alguien que lleve trabajando allí menos de siete años. Además, todos los empleados coinciden en afirmar que tras pasar dos semanas en la KU vuelven a sus oficinas con más energía, con ganas de trabajar con sus clientes y demostrar todo lo que valen. Porque, como reza el slogan de Krauthammer, de lo que se trata en el mundo del training y el coaching es de sacar lo mejor de los trabajadores. Eso es precisamente lo que hace la Krauthammer University, y eso es lo que hace que cuando un cliente visita la KU diga "esto es lo que quiero en mi empresa". Artículo cedido por la revista Ejecutivos Autor: Andrés de Rojas Fotos: Archivo de Krauthammer
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