05/11/2008
Las pequeñas y medianas empresas españolas han arrastrado déficit históricos como la escasa innovación tecnológica, la poca vocación exportadora o la excesiva improvisación al acometer los retos, entre otras muchas cosas, lo que ha obligado a los empresarios pyme a vivir excesivamente pegados al flujo de caja y con poco tiempo para acometer los nuevos retos que imponía la globalización. Todas estas cosas, que previsiblemente han funcionado durante los últimos años, sobre todo debido a la bonanza económica, han encontrado la horma de su zapato con la crisis financiera que asola los mercados internacionales, incluido el español. Es por ello, que el número de empresas con dificultadas de financiación ha crecido y son muchas las que se plantean echar el cierre (desaparecen 270.000 empresas cada año, según los datos de VR Business Brokers). Según Varas, la coyuntura económica actual y las dificultades con que se encuentran las empresas se sustentan en cuatro aspectos fundamentales, "la subida del precio de los combustibles y las materias primas; la crisis financiera, que reduce la capacidad de acceder a un crédito; la contracción de la demanda de productos y servicios; y la apreciación del euro, que complica la capacidad exportadora de las empresas". En opinión del consejero delegado de VR business Brokers este conjunto de elementos está empujando a las empresas, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas (entre 10 y 250 trabajadores), "a situaciones de insolvencia", un estado que podría revertirse si los pequeños y medianos empresarios españoles estuvieran dispuestos a llevar a cabo fusiones entre ellos, para lo que es necesario un cambio cultural en el tejido productivo. José María Varas opina que la fusión entre empresas de menor tamaño tiene unos beneficios claros en las partes involucradas. Por un lado, "permite resolver problemas de insolvencia y se consigue una mayor eficacia de los recursos, ya que permite reducir costes", y por otro, "conlleva un cambio de estrategia que confiere la oportunidad al empresario de defenderse de los competidores y crecer". Sin embargo, el consejero delegado de VR Business Broker tiene claro que no todas las pyme pueden acceder a un proceso de fusión, ya que es complicado calificar para este tipo de operación, y sólo las mejor preparadas pueden permitirse entrar en un proceso de este tipo. En este sentido, Varas indicó que "las empresas también tienen su momento" y que hay ocasiones en que una decisión de este tipo "llega demasiado tarde". Asimismo, recordó que un proceso de fusión no es sencillo y que puede durar entre seis y ocho meses en el caso de las micropyme y alrededor de un año cuando se trata de empresas con un tamaño mayor. Por eso, Varas, explicó que la decisión debe tomarse con tiempo y no dejar que la situación sea crítica. Además, el proceso de fusión requiere de la participación de asesores y de empresarios capaces de "ceder cuota de poder" al servicio del bien de la empresa. Para ello, Varas señaló que es necesaria una cultura empresarial que en España todavía no está muy extendida y que es necesario difundir. El problema cultural Una de los grandes retos para el mercado de las fusiones entre empresas de pequeño y mediano tamaño es superar la cultura empresarial tradicional con que todavía funcionan muchas pyme en nuestro país. En VR Business Broker están convencidos de que hay opciones más allá del cierre de una empresa y que las fusiones pueden ser una salida satisfactoria para aquellas empresas que están encontrando dificultades para seguir adelante. Sin embargo, según manifestó José María Varas en España "está costando mucho hacer ver al empresario" que las fusiones entre empresas pueden representar una ventaja competitiva, al contrario que pasa en lugares como Estados Unidos donde es una filosofía empresarial extendida, donde existen un gran número bolsas de compra venta de empresas a disposición de empresarios y emprendedores. Asimismo, el consejero delegado de VR Business Broker explicó que en España los emprendedores suelen ser muy activos, pero que muchas veces equivocan su forma de actuar porque empiezan sus negocios desde cero pudiendo acceder al mercado de compra venta de empresas. Además, el emprendedor español está demasiado volcado en la improvisación, cuenta con poco asesoramiento y generalmente se lanza a la aventura emprendedora empujado por las ayudas que ofrecen las administraciones; lo que le hace valorar poco el riesgo. En este sentido, Varas reclamó a los medios de comunicación, a las administraciones y las escuelas de negocios un esfuerzo pedagógico para hacer comprender a los pequeños y medianos empresarios y a los emprendedores las ventajas que pueden aportar a sus negocios las fusiones o, incluso, la compra de empresas para poner en marcha nuevos negocios. Para finalizar, José María Varas quiso dar un mensaje de esperanza y señaló que en España, aunque aún es muy escaso, empieza a verse un cambio de tendencia y empieza a apreciarse un aumento del número de fusiones y adquisiciones entre el pequeño y mediano empresariado español, aunque aún queda mucho trabajo por hacer.
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