15/03/2010
La futura norma consolidará a España entre los países con mayor producción científica del mundo y contribuirá a construir un nuevo sistema productivo y una economía sostenible a largo plazo.La Vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, han presentado en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo los detalles del informe sobre el Anteproyecto de Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. A juicio de María Teresa Fernández de la Vega, la futura ley es necesaria, promueve el talento, establece una regulación que impulsa y protege la carrera de los investigadores, y es una ley modernizadora que apuesta por la colaboración público-privada y la coordinación de todos los agentes e instituciones implicados en la investigación, el desarrollo y la innovación. La Vicepresidenta ha asegurado que la ley constituirá una de las bases de nuestro nuevo modelo económico, y permitirá que los investigadores "tengan una carrera atractiva, más estable, en la que se eliminen las barreras a su movilidad y con la que lograremos que nuestro sistema de investigación, desarrollo e innovación sea más eficiente y eficaz". Además, ha añadido, esta norma contribuirá a desarrollar "una verdadera sociedad del conocimiento y a impulsar una economía sostenible, reforzando los lazos entre el sistema público de ciencia y tecnología y el tejido empresarial". Cristina Garmendia ha resumido los cinco principios básicos de la norma: está centrada en los investigadores; busca la eficacia y la eficiencia en el gasto público en I+D+i; profundiza en la cooperación con las comunidades autónomas; supone un compromiso decidido con el cambio de patrón de crecimiento económico y es vanguardista. Según la titular de Ciencia e Innovación, la Ley diseña una carrera científica estable, basada en méritos, predecible; que simplifica la entrada, la promoción y la movilidad dentro de la trayectoria profesional de los investigadores. Prevé un nuevo sistema de contratación para los jóvenes, sustituyendo el sistema de becas por un sistema de contratos, algo que de momento solamente tienen algunos países del Norte de Europa y Francia. Con ello, ha dicho, el Gobierno espera "despertar nuevas vocaciones científicas y retener a los mejores". "Donde antes había becas ahora habrá contratos con todas las prestaciones sociales". Además, hasta ahora los científicos conseguían su estabilidad profesional a la edad de 39 años y, con estas nuevas medidas, el Ejecutivo estima que lo harán a los 34 años. La Ley prevé sistemas de promoción por méritos científicos y pasarelas para favorecer la movilidad entre Universidades y organismos públicos de investigación, pero también desde el sector público al sector privado, con excedencias especiales para científicos que quieran crear empresas de base tecnológica. La ministra ha anunciado que se facilita la captación de talento internacional con "una nueva figura contractual, que es la contratación de investigadores distinguidos".
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