18/03/2010
El evento ha contado con la presencia de Miguel Cardoso (Servicio de Estudios de BBVA), Eduardo Más (Deutsche Bank), Íñigo Aranzabal (AT Kearney), Astrid Dheilly (Ubifrance), Salvador Molina (Asociación de Gerentes de Crédito), Juan Saborido (Coface Ibérica), además de representantes de prensa económica y analistas expertos de Coface. Durante esta jornada, se ha realizado un análisis de la situación económica a nivel nacional, sin dejar de lado los aspectos internacionales. BBVA, en su exposición sobre la economía española y sus posibilidades de recuperación, se ha centrado en factores como el entorno internacional, la incertidumbre que rodea a la recuperación, el ajuste de los desequilibrios, así como la necesidad de reformas estructurales en curso y por hacer. La Asociación de Gerentes de Crédito, por su parte, ha insistido en la búsqueda de soluciones en dos temas que afectan particularmente a las empresas españolas: la morosidad (y las medidas para acortar los plazos de pago) y la financiación. Esta crisis de crédito ha tenido una duración de 2 años, tal y como predijo Coface a comienzos de 2008, cuando se registró el primer aumento en los impagos de las empresas. Ha sido la más severa desde hace 60 años: el diferencial del crecimiento mundial entre el comienzo y el final de la crisis ha sido de 6,1 puntos, con fuertes disparidades geográficas, siendo Europa del Este y Rusia las zonas más afectadas (respectivamente 10,2 y 16,2 puntos). Sin embargo, el descenso en los impagos indica claramente que la crisis de crédito ha llegado a su fin., hecho que se corresponde con el final de la recesión en la mayor parte de los grandes países industrializados durante el tercer trimestre de 2009. Así, Coface ha suavizado las perspectivas de calificación de la mayoría de los países industrializados, excepto para Reino Unido, Irlanda y los países del sur de Europa (Portugal, Italia, Grecia y España) que se mantienen en A3, algunos todavía bajo vigilancia negativa. Para España, y después de haber registrado un punto máximo de impagados en el primer trimestre de 2009, en línea con el nivel más bajo de crecimiento de la economía española en el mismo período, Coface observa una tendencia a la baja de los impagados declarados. Esta tendencia se corresponde, a su vez, con una moderación del decrecimiento.
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